El alumnado es quien más usa ChatGPT y más confía en sus respuestas, pero también quien menos las contrasta. Un estudio de la Universidad de Navarra con 922 encuestados apunta a un riesgo de sobreconfianza y reclama alfabetización en inteligencia artificial para estudiantes, docentes y familias.

El exceso de confianza en la IA infravalora las propias capacidades y disminuye la creatividad.

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