Cuántos de nosotros hemos zanjado una conversación buscando la respuesta en google. “¿Cuál era la fórmula del Hidróxido de sodio?
–Yo creo que era NaH.
-No, era NaO
– Espera, que lo miro en google… es NaOH”
Y además de terminar la conversación con una respuesta correcta, hemos ahorrado un proceso de repaso mental. Lo que en ocasiones es muy práctico, en otras secciona un proceso de pensamiento, y sobre esto habla el profesor Aswath Damodaran. Habla sobre su experiencia en el aula y sobre la necesidad de enseñar a los estudiantes a desentrañar los problemas para darles solución, y no simplemente buscar en Google cuál puede ser.
Los jóvenes tienen a mano una cantidad ingente de información pero este recurso puede convertirse en un fenómeno poco enriquecedor, porque implica que las personas no piensen por sí mismas. No piensan detenidamente en las cosas. El modo como se aprende a solucionar un problema es pensando en él y resolviéndolo uno mismo. Si dejas que alguien te dé la solución, puede que sea la correcta, pero tú no has averiguado cómo resolver el problema.
Las respuestas, vienen por medio de un proceso, y si este lo ha desarrollado otra persona, “entonces no es tu respuesta”. El estudiante necesita preguntarse por los procesos a través de los cuales se llega a la solución. Eso es algo que exige tiempo, energía y esfuerzo, y era, hace tres décadas, el único camino para obtener el resultado correcto.
Es importante que los niños sepan que las respuestas que encuentran en internet no siempre son correctas y que no toda la información es fiable.
Pero no podemos tampoco darnos la vuelta y tratar de vivir sin los recursos que internet nos ofrece. No vamos a forzar a los jóvenes a hacer los trabajos con la única ayuda de una enciclopedia, esto tampoco tendría sentido. Tienen unos recursos y nosotros, como padres y docentes tenemos la responsabilidad de ayudarles a utilizarlos para que no dejen de pensar sino que sean medios eficaces para este proceso de aprendizaje y de pensamiento.
¿Cómo podemos hacer que los niños y adolescentes, e incluso nosotros mismos, utilicemos los recursos que internet pone a nuestro alcance para pensar y no para dar por válido todo lo que leemos?
- Ayudarles a desarrollar el pensamiento crítico. Pregúntales por alternativas cuando tomen decisiones, cuestiona positivamente las mismas, aunque estés de acuerdo, dales conciencia de que toman decisiones
- Guíales en el uso de internet y las redes. Aprender con ellos a manejar las redes, enseñarles nosotros. A utilizar correctamente estos nuevos recursos no se aprende solo.