Como en otros aspectos de la educación, padres e hijos a veces se equivocan. Si una norma no funciona, cámbiala. Si tu hijo se equivoca, que haya consecuencias. Laura Markham, psicóloga clínica de la Universidad de Columbia, hace el símil de un edificio en construcción. Cuando aún está a medias, necesita el andamio, pero, una vez levantado, el andamio se retira y queda el edificio. Ese andamio son los padres, en quienes se apoyan los hijos en el aprendizaje del uso del móvil. Cuando el edificio esté terminado no os necesitarán, pero, mientras tanto, hay que seguir ahí.
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