Cuando veas a un adolescente tomándose una selfie, ten la seguridad de que esa foto va a ir a parar a las redes sociales. Y en muchos casos, la subirá a Instagram, una de las plataformas de publicación de imágenes más populares del mundo. Para 2018, el 72 por ciento de los adolescentes decía que usaba Instagram y el 22 por ciento decía que era la red social que más utilizaba. ¿Por qué les llama tanto la atención está app?

A los adolescentes les encanta Instagram por muchos motivos, pero el más importante es que allí es donde están sus amigos. También se pueden mantener al día con lo que están haciendo sus celebridades favoritas, seguir cuentas relacionadas con sus intereses y, por supuesto, tener su propio perfil (o  varios perfiles) para presentar una imagen de ellos mismos a sus amigos, y en algunos casos, al mundo.

Al igual que sucede con todas las redes sociales, los elementos que hacen que los adolescentes adoren Instagram también pueden generar problemas. Dependiendo de a quién sigas o de lo que busques, puedes encontrar una gran cantidad de contenido para adultos. Y los comentarios en las publicaciones pueden ser bastante agresivos, especialmente en las cuentas públicas.

Además, algunos jóvenes sienten mucha presión, creen que tienen que mantener un perfil perfecto, y se la pasan analizando las publicaciones en busca de más “corazones” o “me gusta” y borrando las fotos que no están a la altura de lo que creen que sus amigos esperan de ellos. También sienten que tienen que revisar sus feeds o «muros» todo el día (y algunas veces por la noche) para recibir las actualizaciones de sus amigos. Por último, Instagram también tiene un aspecto comercial. Puedes encontrar anuncios publicitarios, promociones hechas por celebridades y enlaces para comprar productos por todos lados.

Aun así, con algo de orientación sobre los ajustes o configuraciones, límites de uso y pláticas frecuentes sobre el contenido y los comentarios, Instagram puede ser un buen lugar para que los adolescentes se conecten y sean creativos.

¿Qué es Instagram?

Instagram es una red social popular y gratuita que permite a los usuarios publicar fotos y videos, seguir a celebridades y amigos y enviar mensajes privados. Es propiedad de Facebook, pero con su enfoque en compartir fotos y videos (en lugar de también compartir textos y noticias como en Facebook o Twitter) es más atractiva para los adolescentes.

¿Cómo funciona Instagram?

Una vez que creas una cuenta, puedes comenzar a seguir a amigos y celebridades (Instagram te hace algunas sugerencias de cuentas para seguirlas). Cuando estés listo para subir tu primera publicación, toca el botón con el signo de “más” y selecciona “Galería”, “Foto” o “Vídeo”. Dependiendo del tipo de contenido que estés compartiendo, puedes elegir entre un muchos filtros y herramientas de edición de imágenes para que tu publicación se vea bien. Luego, agrega un título y un hashtag (una etiqueta que clasifica todas las publicaciones que se hacen sobre un mismo tema) si lo deseas. Tienes la opción de agregar una ubicación a tu publicación, pero no se recomienda que los adolescentes usen esta función. Instagram ofrece muchas más funciones, como:

  • Mensajes directos (DM). Puedes enviar mensajes directos a una o más personas, incluidas personas que no sigues y que no te siguen. (La versión del sitio web de Instagram no permite el envío de DM).
  • Mensajes que desaparecen. Esta es una función parecida a la que ofrece Snapchat, que te permite enviar mensajes temporales en foto o video, que desaparecen cuando quien los recibe los ve una vez.
  • Historias. Son videos de 15 segundos o diapositivas que se suben a un círculo en la parte de arriba de la pantalla. Para crear una, pulsa el botón “Tu historia”, decide qué tipo de publicación quieres crear, ya sea texto, presentación de diapositivas, video o transmisión en vivo, y selecciona “controles de historia” para limitar quién la podrá ver, restringir los mensajes de respuesta y permitir el reenvío a otros usuarios.
  • Instagram TV (IGTV).  
    Estos son videos más largos programados por Instagram (es decir, no son hechos por tus amigos o seguidores). Los niños también pueden crear sus propios canales de IGTV y transmitir su contenido, al igual que en YouTube.

¿Qué edad deben tener los adolescentes para usar Instagram?

Según las condiciones de uso, deben tener al menos 13 años, pero no tienen un proceso de verificación de edad, por lo que es muy fácil que niños menores de 13 años abran una cuenta. Common Sense considera que Instagram es adecuada para adolescentes de 15 años o más debido al contenido para adultos, la posibilidad de entrar en contacto con desconocidos, las estrategias de mercadeo y la recopilación de datos. Lee aquí nuestras reglas de redes sociales para estudiantes de secundaria.

¿Qué tipo de contenido verá mi hijo en Instagram?

El tipo de contenido que verán dependerá principalmente de a quién sigan: si solo siguen a sus amigos y no buscan nada, es posible que solo vean las fotos de sus amigos divirtiéndose. Pero los adolescentes rara vez limitan sus feeds o «muros» a las personas que conocen, por lo que es probable que vean contenido para adultos (incluyendo imágenes sensuales, insultos y uso de sustancias), expresiones de odio, mensajes sobre el sexo, y hashtags sobre el suicidio, la anorexia y otros temas delicados. Si siguen a celebridades, probablemente también verán promociones de mercadeo, además de la publicidad que es lo que permite que Instagram haga dinero.

¿Cómo puedo monitorear la actividad de mi hijo en Instagram?

Puedes pedirle a tu hijo que te dé un recorrido por su cuenta de Instagram. Pídele que te muestre su cuenta, que te explique los memes y los comentarios, que te cuente de sus amigos y que comparta sobre cualquier tema que le parezca extraño o difícil. O prueba una de estas ideas:

  • Crea tu propia cuenta de Instagram y sigue a tu hijo. Verás lo que publica (a menos que te bloquee), pero no verás sus DM (mensajes directos).
  • Sigue a sus amigos. Es normal que los padres sigan a los amigos de sus hijos en Internet (pero debes evitar hacer comentarios). Si tienes una relación amigable con los amigos de tus hijos, pueden seguirse mutuamente y estar al tanto de las actividades de tus hijos.
  • Pídele el nombre de usuario y la contraseña de Instagram a tu hijo. Con esa información puedes iniciar sesión y revisar sus cuentas.
  • Revisa su cuenta con frecuencia. Ya sea “sorpresa” o fijo cada cierto tiempo, esta inspección te da tiempo para sentarte con tu hijo y hacer un repaso por su feed. Recuerda poner esta condición cuando le des permiso para descargar Instagram.
  • Instala una aplicación externa de monitoreo. Las aplicaciones de control para padres, como Bark, te muestran mucho de lo que los niños están haciendo en Internet. Obtén más información sobre los controles para padres aquí.

¿Qué son los “rinstas” y “finstas”?

Los “rinstas” y “finstas” son segundas (o terceras) cuentas de Instagram que están completamente separadas unas de otras. “Finsta” significa “Instagram falso”; estas cuentas reflejan la imagen auténtica del adolescente y la idea es que solo la vean amigos muy cercanos. El “rinsta” es el Instagram “real”, en donde publican cosas seleccionadas para su público, y proyectan el tipo de persona ideal en Internet que es difícil de lograr en la realidad. En otras palabras, su cuenta “real” es la pública que todos pueden encontrar y ver. No todos los niños tienen más de una cuenta, pero no te alarmes si tu hijo tiene varias. Lo importante es que sigan las reglas para el uso de redes sociales seguro y responsable, como usar los ajustes privacidad, no publicar cosas de las que se van a arrepentir luego, y limitar su público. Usados de esta forma, los “finstas” y “rinstas” pueden ser herramientas útiles para que los adolescentes vivan el proceso natural de descubrir sus identidades.

Para ver si tu hijo tiene más de una cuenta, necesitarás tener acceso a su teléfono. Entra a Instagram y luego toca el ícono del perfil y la flecha al lado del nombre de usuario de tu hijo. Si tiene otra cuenta, la verás allí. Otra opción es tener siempre la sesión abierta de su(s) cuenta(s) en tu dispositivo para que puedas ver toda su actividad.

¿Hay alguna forma de limitar o restringir la actividad de mi hijo en Instagram, incluida la posibilidad de entrar en contacto con desconocidos?

Las cuentas de Instagram son públicas de forma predeterminada, por lo que el primer ajuste que hay que hacer es ponerla privada. Para hacerlo, ve a «Configuración» desde tu página de perfil. Selecciona la opción «Privacidad y seguridad», luego «Privacidad de la cuenta» y activa la cuenta privada. Con una cuenta privada, solo las personas que apruebes podrán ver lo que publicas. Hay muchas opciones en la sección de Privacidad y seguridad, y seguramente les tomará algo de tiempo si estás ayudando a tu hijo a configurar su primera cuenta. Sin embargo, no puedes bloquear la configuración de Privacidad y seguridad, así que ten en cuenta que los niños pueden cambiarla a pública cuando lo deseen. Otros ajustes esenciales en la sección de Privacidad y seguridad son:

  • Control de comentarios. Puedes limitar los comentarios de tus seguidores, bloquear los comentarios de personas específicas, ocultar los comentarios ofensivos y crear filtros específicos para palabras y frases.
  • Reenvío de historias. Con esta opción puedes permitir o no que la gente reenvíe tus historias.
  • Fotos y videos. Puedes impedir que la gente agregue automáticamente fotos de ti a tu perfil sin tu autorización y ocultar fotos y videos para que no aparezcan en tu feed.

¿Cómo puede mi hijo bloquear o reportar a otros usuarios en Instagram?

Al lado de la cuenta de cada persona, hay tres puntos. Cuando pulsas allí, verás opciones para bloquear, reportar o silenciar a esa persona. También puedes usar la opción Restrict que bloquea los comentarios que pueden ser ofensivos. Sin embargo, si un agresor quiere seguir atacando, nada le cuesta crear otra cuenta y comenzar a acosarte otra vez. Incluso, a veces los adolescentes crean cuentas para burlarse de alguien en particular o crean cuentas en nombre de otra persona para hacerse pasar por ella. También puedes reportar esas cuentas, pero como las cosas se pueden salir de control, y porque Instagram casi nunca responde a los reportes, estas opciones no siempre son suficientes para protegerse. Enseña a tus hijos cuándo y cómo usar el bloqueo y los reportes (y asegúrate de que sepan que nunca se revelará su nombre). Si no logras que un agresor deje de molestar o hacer ciberbullying a tu hijo, es posible que necesites más apoyo de la escuela o de otros padres.

¿Qué debo hacer si mi hijo no quiere dejar de mirar Instagram?

Dentro de la aplicación, hay una función llamada «Tu actividad», que está diseñada para que las personas sean más conscientes del tiempo que pasan en la aplicación y les pide que disminuyan el uso si consideran que están exagerando. Tu actividad muestra cuánto tiempo has pasado usando la aplicación en los últimos días, te permite establecer un límite de tiempo y recibir un recordatorio para que te detengas, y también te da acceso a tus controles de notificación. Esta puede ser una herramienta útil para los niños si saben cómo controlarse a sí mismos, pero para los niños que necesitan más ayuda, pueden utilizar controles disponibles en los dispositivos como Screen Time en iOS o la aplicación Family Link en Android para bloquear el acceso y establecer límites de tiempo en las aplicaciones. Otro truco es ajustar o desactivar las notificaciones por completo para aliviar la necesidad de revisar el teléfono cada cinco minutos. Y si los niños revisan el feed constantemente, les aparecerá el mensaje “¡You’re all caught up!” (¡Ya lo sabes todo!) que les dice que no hay contenido nuevo desde la última vez que lo revisaron.

¿Qué otros riesgos corren los adolescentes que usan Instagram?

Debido a que Instagram está tan basado en imágenes, definitivamente pueden enfocarse demasiado en la perfección de su imagen y el estatus. Es muy común que algunos usuarios se tomen muchas selfies para elegir la “perfecta” y borren las publicaciones que no reciben un número determinado de “me gusta”. Y tantos filtros, celebridades y publicaciones de personas divirtiéndose, pueden afectar la imagen corporal y el sentido de identidad de los adolescentes. Algunas personas hacen cosas peligrosas para obtener una foto perfecta, solo para subirla a Instagram. Para hacerse populares, los adolescentes pueden publicar fotos sensuales o revelar demasiada información personal. Los efectos de los “influencers” son reales, por lo que saber a quién sigue tu hijo y por qué lo sigue, podría darte una idea de a quién admiran y qué productos podría estar promocionando esa persona (ten en cuenta que frecuentemente hay una forma de comprar directamente desde la aplicación). Al igual que con cualquier otra aplicación de redes sociales que tenga la función de “me gusta” y “seguir”, algunos adolescentes la usan como un instrumento de medición para compararse con los demás. Si la actividad de tu hijo en la aplicación deja de ser divertida y se convierte en un foco de ansiedad y búsqueda de la perfección, es hora de que haga una pausa. Usar Instagram para ver las fabulosas fotos de otras personas durante largos períodos de tiempo todos los días, sin divertirse con amigos o enviar mensajes directos puede hacer que los adolescentes se sientan peor que cuando abrieron la aplicación.

¿De qué manera se puede beneficiar mi hijo al usar Instagram?

Si se usa de forma positiva, Instagram es un lugar donde los niños pueden conectarse con amigos, algo similar a pasarse notas divertidas y a leer revistas de entretenimiento. Los adolescentes también lo usan para ser creativos, publicar arte, poesía y videos que muestran sus talentos. Cuando se usa en equilibrio con otras actividades y con un propósito (no solo para ver fotos por horas), los niños pueden salir de la aplicación sintiéndose conectados y optimistas.

Si decides permitir que tus hijos adolescentes usen Instagram, hay algunas medidas que puedes tomar para ayudarlos a aprovechar lo bueno que ofrece y evitar que caigan en lo negativo. Puedes sentarte con ellos a revisar la aplicación y sus ajustes, tomar nota de sus preguntas, decirles lo que esperas de ellos y las posibles sanciones, hablar sobre los controles que puedes usar (incluidas las revisiones frecuentes de su cuenta) y establecer límites sobre cuándo, dónde, cómo, y con quién pueden comunicarse para comenzar con el pie derecho.