Las nuevas tecnologías nos acompañan desde primera hora del día y hasta casi el último segundo antes de dormir.

¿Te llevas el móvil a la cama? ¿Respondes mensajes justo antes de irte a dormir? ¿Te sientes cansado al despertarte?

Esto puede estar relacionado con el uso que haces de las tecnologías justo antes de dormir.

Para conciliar el sueño, nuestro cuerpo segrega melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño. El cerebro empieza a segregar esta hormona aproximadamente dos horas antes de irnos a dormir. Sin embargo, si utilizamos aparatos electrónicos con luz, el cerebro entiende que aún es de día y detiene la producción de melatonina, por lo que retrasamos el inicio del sueño y dormimos menos horas, lo que se conoce como insomnio tecnológico.

Pero, no solo es importante la cantidad de horas de sueño sino su calidad. Es fundamental un descanso adecuado para asentar la memoria, pensar con claridad, rendir con eficacia, y reaccionar con agilidad.

Cuando dormimos al lado de nuestro móvil, estamos atentos a las notificaciones y a los mensajes. ¡Incluso lo cogemos para entretenernos cuando no conseguimos dormirnos! Lo que no pensamos probablemente es que esto afecta directamente a nuestro sueño y por tanto a nuestra salud.

4 consejos para mejorar nuestro sueño:

  1. No te lleves el móvil en la cama. Así, evitarás la tentación de cogerlo, entretenerte o contestar mensajes. Toda la familia puede dejar los móviles en un mismo sitio para que las reglas sean para todos.
  2. Desactiva las notificaciones. Si nos llegan todas las notificaciones, nuestra atención se va constantemente al móvil y hace más difícil no usarlo. No es necesario enterarse de todo lo que está pasando en las redes sociales. Por ello, si desactivas las notificaciones, tu sueño se verá menos interrumpido.
  3. Crear una rutina. Tener una rutina antes de dormir nos ayuda a conciliar el sueño y mejorar su calidad. Pero, recuerda ¡sin pantallas!
  4. Hacer deporte. El ejercicio físico es fundamental para nuestra salud y nos ayuda a dormir mejor. Pero, es importante que esta actividad no vaya seguida de la hora de dormir.

Nosotros ya dejamos los móviles fuera del dormitorio, ¿y tú?