¿Sientes la necesidad de consultar tus redes sociales todo el tiempo? ¿No dejas de pensar en los likes que vas a tener en tu última publicación?

Tanto Instagram como Facebook permiten que estemos conectados con otras personas, que pueden ver cómo nos sentimos y reaccionar a ello. Los adolescentes usan con mucha frecuencia redes sociales. Pero… ¿sabemos cómo nos afectan las redes sociales?

No todos lo tienen claro. Todo depende del estilo que adoptemos, si son un entretenimiento esporádico o si se han convertido en una rutina diaria y no podemos vivir sin consultar las redes. Es importante saber que el tiempo que dedicamos a las redes sociales y nuestras necesidades afectivas influyen en sus vidas. A cada persona le afecta de una manera. Sin embargo, hay algo que todos podemos trabajar.

La inteligencia emocional.

Según Daniel Goleman, la inteligencia emocional es la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones. Esta capacidad es fundamental a la hora de socializar y, por tanto, es imprescindible para un buen uso de las redes sociales.

¿Cómo podemos desarrollar la inteligencia emocional?

  1. Conoce tus emociones.

Presta atención a qué emociones te producen las redes sociales: identifícalas, acéptalas, y piensa cómo puedes mejorar. Empieza por trabajar sólo una.

  1. Controla tus emociones.

Todos los sentimientos tienen una función, aunque algunos produzcan sensaciones desagradables. Es importante controlar nuestros impulsos y evitar pensamientos negativos.

Recuerda evitar los pensamientos negativos y controlar los impulsos descubriendo cómo puedes ayudar a tus amigos. Busca un equilibrio gracias a pensamientos positivos.

  1. Motívate a ti mismo.

Así, podremos evitar los obstáculos e identifica nuestras metas. Esta capacidad se basa en tener autoestima y una visión positiva.

→ Recuerda que tener una buena autoestima es fundamental ante el uso de las redes sociales. Presta atención al tiempo que dedicas a ello, a qué contenido compartes, y con quién lo compartes y no busques que los demás te acepten pues tienes gran valía que quizá tengas que descubrirla.

  1. Aprende a reconocer emociones ajenas.

La empatía fomenta relaciones saludables. Identificar los estados emocionales de los demás nos ayuda a establecer vínculos más fuertes y duraderos.

→Recuerda que detrás de cada pantalla hay una persona que también tiene sentimientos. Procura que la relación con los amigos de verdad sea cara a cara.

  1. Control de las relaciones.

La empatía y el autocontrol nos ayudan a relacionarnos adecuadamente con las emociones de los demás, y por tanto a sociabilizar.

→ Para que la comunicación en redes sociales sea exitosa, presta atención a las emociones y potencia las habilidades de autocontrol, entusiasmo, empatía y motivación.

Y lo mejor de todo… ¡todos podemos entrenarla! ¿Y si no llego a 500 likes? ….Responde tú mismo 🙂